¿Tu hija es víctima de sextorsión? Todo lo que un padre debe saber de este tema

En una era en donde las personas de malas intenciones aprovechan las redes sociales para lograr su cometido e/o intención, nadie puede descuidar lo que para uno es privado, más aún cuando en este entra su integridad e intimidad. Y es que nadie quiere ser un caso más de extorsión sexual, o sextorción, como ahora se le conoce.

Fuente: Kaspersky

Muchas veces, las adolescentes se dejan llevar por sus hormonas y por el poder de convencimiento de otros, para entregar material erótico o de contenido sexual a personas que gozan de su confianza total. Pero son muchos los casos también en donde esta persona traiciona aquella confianza y se convierte en un estilo de depredador que buscará lucrar con esto.

 

PUEDEN VER: Los padres también nos equivocamos y hay que saber pedir perdón

 

Sextorsión

Según señala el FBI, la sextorción está clasificada como «un delito grave que se produce cuando alguien amenaza con distribuir material privado y sensible de otras personas, a cambio de otras imágenes de naturaleza sexual, favores sexuales o dinero«. Añaden que este crimen va en aumento y que está dirigido mayormente a niñas y mujeres, aunque también existen muchos casos contra varones menores.

 

Este tipo de casos se da cuando una persona entrega material y su confianza es traicionada, cuando ha sido grabada sin su consentimiento en momentos de privacidad o intimidad, o cuando fotografías personales caen en manos de otras personas como sería el caso si te robaran tu smartphone. Sea cual sea el caso, tratar de aprovecharse de esto y querer lucrar con ello, u obtener algo a cambio, está penado por la ley así que nunca se debe permitir a alguien hacerlo.

Fuente: Inverse

Conducta del extorsionador

Cuando se trata de una niña o mujer, el depredador sexual estará dispuesto a tomarse todo el tiempo que le sea necesario para “convencer” a su víctima que él (o ella) es una buena persona, a pesar que lo más probable es que utilice un perfil falso para lograrlo. Tratará de convertirse en alguien de confianza y, poco a poco, irá sacando esa doble careta.

 

En el caso de los niños, los depredadores suelen tener una actitud más directa, tal como lo hacen los adolescente a esa edad. Por ello, es común que el abusador haga que la interacción sea inmediatamente sexual al enviar o pedir fotos de desnudos.

 

Una vez logrado obtener la amistad de los menores, y tras intercambiar fotos en lo que parecía un “juego”, las extorsiones comienzan y se comienzan a pedir favores o dinero, a cambio de no publicar ante sus amigos y familia, las fotos o vídeos.

Fuente: SpyCloud

Dónde se encuentran

Hoy en día, la gran mayoría de estos criminales se encuentran navegando en Internet, y utilizando aplicaciones tales como Snapchat, Fortnite, Minecraft, Instagram, Facebook, Kik, Viber y Musical.ly, por nombrar algunas, y en los famosos juegos en línea.

 

Ellos crean perfiles como si fueran chicos menores de edad, y comienzan a interactuar con otros adolescentes, utilizando su mismo lenguaje y formas de comunicación. Incluso, estudian los perfiles de los agraviados para así obtener la mayor información que los llevará a ellos.

 

Fuente: Folio

Cifras

Una reciente encuesta llevada a cabo por un grupo de oficiales durante una visita programada a una escuela mostró qué tan posible es que un niño caiga en la red de contactos de este tipo de personas.

 

Los oficiales preguntaron a los estudiantes, de quinto hasta octavo grado, si es que alguna vez alguien les había pedido que les enviaran una foto de ellos desnudos. El 50% de los niños levantan la mano.

 

¿Qué podemos hacer como padres?

Estar al tanto sobre las amistades de nuestros hijos, pero sin cometer el error de invadir su privacidad sin decírselos. Conocer más acerca de las aplicaciones que usan y del ambiente de los lugares que frecuentan. Muy importante, mantenerlos informados de todo este tipo de cosas para que sepan reconocer una posible situación que podría terminar en sextorción. Pero sobre todo, enseñarles que su cuerpo es algo sagrado y que, bajo ninguna circunstancia, se debe compartir material íntimo de ello, a nadie.

Fuente: SPF

Es básico que conozcan las consecuencias de lo que esto podría tener, pero sin hacerlas sentir culpables; dejar bien en claro que si bien fue un error, el verdadero problema no es ella: es el agresor. Y, obviamente, avisar a las autoridades para que tomen las medidas respectivas. Una persona que lo hace una vez, si es que no lo ha hecho antes, es muy probable que lo vuelve a hacer.  

 

Conozcan a continuación la desgarradora historia de una madre cuya hija fue víctima del bullying, para conocer las consecuencias de ello y el por qué debemos concientizar a nuestros hijos sobre ello.

 

desarrollo de tu bebe

¡Sigue el desarrollo de tu bebé!

Recibe emails semanales sobre el desarrollo de tu bebé y de tu embarazo.

Calificación
( Sin calificaciones aún )
Sobre el autor de este artículo

Ser Madre Blog

Y tú ¿Qué opinas?

Escoge un avatar
madre padre

Comentarios (0)