Como adultos, de seguro recordamos con mucho cariño y alegría a ese primo o prima que solíamos visitar de niños, y cuando nos juntábamos eramos la pesadilla de nuestros papás y tíos. Es por ello que los primos, sobretodo de la misma edad, se convierten en personas muy especiales en la vida de tus hijos.


Aquellas celebraciones de cumpleaños, las navidades, las salidas a los juegos, se convertirán en recuerdos imborrables en la mente de tus niños. Con el tiempo, y si la relación se sigue cuidando por puede llegar incluso a perdurar siendo adultos.

Si tu hijo es único, jugar con su primo le trae una inmensa alegría

Los hijos únicos pueden sentirse solos y aburridos, incluso teniendo amigos en la escuela. Esto se intensifica aún más cuando los papás están ocupados.

Por lo que quedar con los tíos en llevar a los pequeños a jugar con sus primos es una muy buena idea. Los niños encuentran en los primos a un confidente, un compañero de juegos, de travesuras y la primera amistad más pura que puedan tener.

La relación con los primos incluso puede extenderse más allá de la niñez.  Y es que en la adolescencia es donde más necesitan a ese cómplice que los entienda y no los juzgue como podrían hacerlo otros amigos. Es por ello que cuando son adolescentes, los hijos  recurren a sus primos más cercanos  para contarles cosas que les suceden en la escuela o con su entorno social. Además de recordar con cariño las veces en que desordenaban y corrían por la casa, o con que tipo de juegos y juguetes solían divertirse cuando eran pequeños.

Sin duda alguna, los primos cumplen un rol muy importante en la infancia y niñez de nuestros hijos. Ellos son como esos hermanos que siempre quisieron tener, con los que juegan, rían y comparten momentos divertidos.

¿Cuáles son los beneficios de tener un primo de la misma edad?

  • Las típicas reuniones familiares se convertirán en situaciones mucho más divertidas
  • Sus habilidades motoras se desarrollan cuando juegan juntos
  • No se sienten solos
  • Sienten que pueden ser ellos mismos sin ser juzgados
  • Se apoyan en los mejores y peores momentos, sin nada a cambio
  • Siempre tendrán a alguien para jugar, compartir y salir a pasear
  • Ayuda a los niños a desarrollar sus habilidades sociales

Así que papás y mamás, organicen  más reuniones familiares, lleven a sus hijos a jugar con sus primos más seguido. Aprovechen los fines de semana para que sus niños jueguen con sus primos. La infancia y niñez es mucho mejor cuando se tiene con quien compartirla.