Las discusiones y peleas en el embarazo: Cómo afectan a la mujer

peleas en el embarazo

Toda emoción que siente la mujer durante el embarazo impacta positiva o negativamente al bebé. Por mucho tiempo, se cuestionó el efecto que podría causar el entorno de la madre en el desarrollo del feto e, incluso, llegó a considerarse otra falsa creencia en el imaginario colectivo por falta de información médica; pero ahora, diferentes estudios prueban que las discusiones, el estrés crónico y los momentos de intensa ira no solo alteran la formación física y mental del niño, también pueden desestabilizar psíquicamente a la madre. 

Muchas mujeres han tenido que sufrir las consecuencias de lo que mis colegas psiquiatras describen como “cambios hormonales bruscos y alteración de los nervios”, antes de que ellas mismas se pregunten. “¿Cómo afectan las peleas al embarazo?”, ¿Cómo mi tensa situación podría hacerle daño a mi bebé? A continuación, te alerto sobre este mal paradójicamente silencioso. 

Peleas en el embarazo, un enemigo silencioso

peleas en el embarazo
Happy pregnant woman sitting and touching her belly at home

Con decir “discusiones y peleas en el embarazo” no solo me refiero a estar expuesta a ellas o verte de alguna manera involucrada, también habla de las que tú misma puedes provocar con el mal humor que generan los cambios hormonales en el embarazo. Venga de un tercero o de ti, antes de reaccionar, defenderte o crear una discusión, piensa en los siguientes efectos que tú y tu niño, ajeno al mundo y a todo lo externo, podrían sufrir. 

Toma en cuenta que cuando estás enojada tu cuerpo libera químicos en tu organismo y, como tu anatomía ha dejado de ser algo que solo te pertenece a ti, llegan al bebé directamente. 

Causa de la depresión y ansiedad en la madre 

Si de por sí el embarazo, o los primeros meses después de él, puede generar algunos trastornos mentales, las discusiones y las peleas no dejan de hacer su aparición más inminente. Los daños en la madre son más psicológicos, provocando entre otras cosas, depresión y ansiedad. 

Esto puede poner en riesgo tu salud, provocar pensamientos negativos, cambios emocionales bruscos y romper el vínculo madre – hijo una vez que el niño nazca. 

Asimismo, la depresión en la gestación afecta el desarrollo sano del bebé e, incluso, puede hacer que su desarrollo cognitivo sea lento: el niño podría, por ejemplo, tener retraso en el lenguaje. De hecho, en un grado intenso ambos trastornos pueden provocarte un embarazo de alto riesgo, parto prematuro o terminar en aborto. 

Compromete el desarrollo cerebral del bebé 

Las peleas que la madre podría tener con su pareja u otro allegado podría liberar una serie de químicos -como serotonina, dopamina y hasta adrenalina- que aumentarían el ritmo cardíaco del bebé, siempre y cuando esté ya esté formado. En este contexto, su cerebro estaría comprometido.

No estamos hablando de que el feto pueda sufrir una parálisis cerebral, sino más bien a algo relacionado al autismo, déficit de atención u otros trastornos en años posteriores a su nacimiento, aunque no existan estudios que lo avalen actualmente. Es necesario, entonces, que el niño cuente con una nutrición completa y reciba las sustancias pertinentes, ni más ni menos.

Provocar un parto prematuro por estrés 

Todo enfrentamiento genera grandes dosis de estrés, cuando estos llegan a ser constantes y muy intensos, generan una reacción en cadena riesgosa para tu salud: peleas, tus nervios se alteran bruscamente, aumenta tu presión arterial e induce un parto a destiempo en gestantes con más de siete meses.  

Asimismo, podrías presentar problemas con tu placenta y, por supuesto, sufrir todos los riesgos de un parto prematuro.

peleas en el embarazo

No es un problema menor, que el bebé tenga bajo peso al nacer puede comprometer su sano desarrollo e incluso lo pone en situación crítica durante los primeros meses. Recuerda que un buen peso es vital para que sus órganos se desarrollen de forma adecuada.

Genera problemas en la mentalidad y comportamiento del niño

No todos los daños provocados por los gritos y peleas en el embarazo tienen efecto inmediato, algunos se ven cuando creíamos haber pasado el trago amargo. Investigaciones médicas sostienen que -dado que el niño tiene relación directa con el estado mental de la madre y este se ve afectado por las constantes discusiones- el pequeño puede presentar problemas de conducta al cabo de unos años de nacido. 

No desestimes lo que sientes ni por lo que pasas

No desestimes lo que sientes. Aunque es algo que hacemos a diario como seres humanos, en el embarazo pasarás por cambios hormonales y físicos que te harán mucho más sensible a tu entorno. Mamá, no desestimes lo que sientes… si algo te afecta, te hace infeliz, te genera enojo; no intentes reprimir esas emociones, pasarlas por alto para no demostrar debilidad o enfrentarlas con respuestas más agresivas. 

Aunque la felicidad no está obligatoriamente asociada al embarazo, debe ser tu principal objetivo por tu salud y el bienestar de tu niño. Si pesas por una situación muy tensa y no sabes cómo gestionarla, acude a tu psicólogo de confianza, a la ayuda médica. No dejes pasar por alto las banderas rojas. 

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